|
Si
aun eres virgen y estás a punto de iniciarte, o alguien te tiene
entre ojos y en uno de estos días, según las miradas que te lanza,
sabes que te hará suyo, o para cuando llegue la GRAN ocasión... ten
presente estas recomendaciones, más que consejos, que es posible que
te sirvan. (Me dirijo a quienes vayan a actuar como PASIVOS,
principalmente y a quienes no deseen ser violados, que eso ya es otra
cosa. También y especialmente, a los más jovencitos y a los más
estrechos y a aquellos activos que deseen penetrar a primerizos o de
culito muy nuevo, para que junto con gozarlos, hagan, permitan, que
ellos también lo disfruten.
-Lo primero que debes hacer es darte antes un buen baño de tina (bañera),
de mucha espuma, con sales relajantes y con un buen gel aromatizante.
-No te enjuagues mucho y déjate secar por el aire ambiente, más que
con la toalla, así tu piel conservará el aroma de la espuma. Te
aconsejo plantas aromáticas del Mediterráneo: Romero, Salvia,
Artemisa, Lavanda. Hay geles que las contienen todas en mixtura.
-Nunca laves tu culo con jabones ni espumas, si estás en la bañera,
que el agua te toque pero no lo refriegues. Para el culo, lo mejor es
el agua pura y lo más cercana a la temperatura ambiente. (No olvides
de lavarlo siempre después de la defecación, así no conservará
bacterias que producen sudores malolientes y conservará su olor
natural que a algunos amantes los pone a 1000).
-Los pies debes tenerlos siempre limpios, hurgar bajo las uñas y
refregar con esponja entre los dedos, un "patas al hombro",
con pies malolientes es una experiencia ingrata y totalmente "matapasiones".
-No te depiles el culo, salvo que tu amante te lo pida expresamente.
(Ni el resto de los vellos genitales porque cuando renacen pican en
lugar de acariciar y cosquillear como cuando están al natural).
-IMPORTANTE: no olvides defecar (cagar) antes. Y luego de ello, debes
darte una lavativa, enema, o como se llame, con agua a temperatura
normal y al natural, o sea sin ningún aditivo. Solo agüita..., si
ves que aún salen residuos entonces repites. Esto debes hacerlo una
buena media hora antes de iniciar la acción, (o por lo menos, antes
de irte a la cita). Seca con toallas de papel, o pañuelos desechables
que son más suaves. Solo enjuga, absorbe el líquido, no refriegues
la zona.
VAMOS AL HECHO...
-Lo primero es estar relajados. Por lo mismo es mejor buscar un buen
sitio donde estar tranquilos, con la privacidad necesaria y la
tranquilidad de que nadie os oirá ni menos entrará sorpresivamente
cuando te tengan "enclavado".
-La hora también es importante. La mejor suele ser la noche. O la
hora de la siesta que a muchos les exacerba la libido y el ambiente
alrededor suele ser tranquilo y relajado.
-Acaricia a tu amante. Ponlo no a mil sino a 1.000.000, porque si
sufres, así acabará más pronto.
-En el momento en que te vaya a penetrar, lubrícale muy bien el falo
(pene, polla, pico, pedazo, nabo, pinga, pija, carajo, etc...), con tu
saliva pero sin dejar de exprimir sus jugos naturales que son los que
mejor lubrican, empapando muy bien con ellosl todo su glande.
-Inmediatamente antes, en una vasija con agua bien caliente (sin
llegar a quemarte tampoco que ya te despellejará él el culo), te das
un baño de asiento, metiéndote uno o dos dedos, verás como te queda
el ojete como pasadizo, y no es chiste.
-Luego, sin secar, te pones vaselina. Suele ser más efectiva que los
lubricantes anales que venden en potes especiales, porque esos a
algunos suelen provocarle que baje o se resienta su erección y la
primera vez lo que necesitas es un garrote bien duro, o no entra.
Ponte bastante, no sólo en el esfínter sino también a su alrededor
y hacia adentro metiendo tu dedito embadurnado.
-No te pongas en ninguna otra posición para la primera pene-tración
(nunca mejor dicho) que "de ladito", de costado!!!, porque
así manejarás tu mismo la entrada.
-Levanta un poco una pierna para que se te abra mejor el ojete.
-NO OLVIDES USAR SIEMPRE CONDON, salvo que estés ABSOLUTAMENTE seguro
de que ambos sois vírgenes. A partir de esa primera vez, SIEMPRE, debéis
usarlos, mira que "nadie sabe...", lo que el otro haga por
fuera.
-Tienes que instruir a tu ACTIVO penetrante, de modo que él dirija su
nabo enhiesto y ojalá cabezón (porque los de mucha punta pero cuerpo
más grueso no te dejan nunca de doler), guiándolo con un dedo por
delante, de modo que sea la punta del dedo la que penetre primero,
como quien dice, "abriendo paso".
-Que mientras lo vaya haciendo no pare de moverse, atrás-adelante,
dentro-fuera... o sea, un mete-saca, lento, suave, con cada vez MAS
fuerza, de modo que en cada arremetida, entre un poco más.
-Que no inicie los movimientos del coito sino hasta que ambos sientan
que el glande llegó hasta donde pudo entrar... o sea, hasta que sus
testículos (bolas, huevos, pelotas, etc etc etc.) bailen en tu
entrepierna (uno de los placeres más deliciosos dada la sensibilidad
de esa zona en los hombres.
-Si te está doliendo mucho porque el instrumento de la primera pene-tración
es muy voluminoso (o sea, tiene una tremenda polla ¡cosa más
rica!!!), entonces os quedáis quietecitos un momento, hasta que la
dilatación sea suficiente, y eso vaya calmando el dolor.
-Luego te pones de barriga, sobre una almohada que te llegue hasta la
entrepierna, de modo que puedas abrirlas mucho y que a él no le
impida, la dichosa almohada, clavarte lo que te gusta más... muy a
fondo.
-Una vez, hecho todo lo anterior, podéis follar como locos...
Y ya desvirgado y con el culo acostumbrado a dilatarse podréis
intentar todas las poses que más os hagan disfrutar, para besaros,
acariciaros, penetrar profundo o superficial, lo que sea, pero tened
en cuenta que las "posturas" son para gozar más, no para
una sesión gimnástica.
Te deseo suerte y muchos placeres. No hay nada más delicioso para un
pasivo, sentir que a su pene-trador se le pone más y más gordo el
glande (cabeza, capullo, etc..) y que empieza a escupirte e inundarte
con chorrillos calientes, espesos y con mucha fuerza dentro de tu
recto y que luego se echa sobre ti, relajado pero con el corazón latiéndole
a 1000 x hora sobre tu espalda, mientras te besa el cuello, con un
solo beso, largo, mojado, tierno y agradecido. |